La zona norte de Tamaulipas, conocida como la frontera ribereña, continúa enfrentando desafíos significativos en materia de seguridad debido a la actividad de grupos delictivos organizados.
Sin embargo, los indicadores oficiales muestran avances importantes,según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el promedio diario de homicidios dolosos en el estado disminuyó un 43.2% entre enero y octubre de 2025 en comparación con el mismo periodo de 2024.
A pesar de esta tendencia positiva, la percepción de inseguridad sigue siendo elevada en ciudades clave como Reynosa, donde el 81.1% de la población mayor de edad considera inseguro vivir en su ciudad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI correspondiente al segundo trimestre de 2025.
En este contexto, el secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, Carlos Arturo Pancardo Escudero, enfatizó la necesidad de fortalecer el equipamiento de la Guardia Estatal para garantizar la protección de sus elementos, especialmente en las nuevas estaciones seguras que se construyen de manera estratégica a lo largo de la frontera norte.
Estas instalaciones, que actualmente suman 25 en todo el estado con vigilancia permanente cada 50 kilómetros en carreteras, verán un refuerzo con al menos 15 nuevas bases en municipios fronterizos como Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo y Matamoros, con el objetivo de mejorar la respuesta rápida y la presencia policial en zonas de alto riesgo.
Pancardo Escudero confirmó que, aunque no se solicita un incremento general en el presupuesto de seguridad para 2026, se retoman propuestas previas enfocadas en mejorar el vestuario, el equipo de protección personal, el armamento y la dotación vehicular.
Específicamente, se requiere al menos 12 vehículos blindados,como los tipo Mamba, que ofrecen mayor versatilidad y protección en operativos de alto impacto y alrededor de 40 unidades normales adicionales, principalmente para la zona norte.
Recientemente, en octubre de 2025, se entregaron 14 vehículos blindados Mamba y 15 camionetas pickup para reforzar estos esfuerzos.
Además, la Guardia Estatal ya cuenta con armas de grueso calibre, aunque no en cantidad suficiente para todos los elementos desplegados, y ha recibido entregas recientes de armamento calibre .223 y pistolas 9 mm, así como unidades Mamba adquiridas a una empresa de Nuevo León con resultados positivos.
Estas medidas buscan no solo enfrentar la delincuencia organizada, sino también proteger la integridad de los elementos policiales en una región históricamente vulnerable, contribuyendo a consolidar la reducción de delitos de alto impacto observada en 2025.









