Tamaulipas nunca ha tenido una mujer gobernadora desde que se ha llevado a votación este puesto, todos han sido hombres.
Hoy el escenario es diferente con el tema de género rumbo al 2027 si Morena y la ley de la paridad se mantienen, Tamaulipas podría tener su primera gobernadora en la próxima elección. Los nombres que más se mencionan son Maki Ortiz, Olga Sosa y Carmen Lilia Canturosas.
Carmen Lilia tiene la frontera, tiene bien amarrado Nuevo Laredo que es el segundo municipio con más lista nominal en el estado, tiene buena relación con el gobernador y se le ve alineada al proyecto nacional.
Su talón de Aquiles puede ser la percepción mixta sobre los temas de seguridad, sin embargo trabaja en coordinación con la Guardia Nacional para amortiguar el impacto que siempre ha presentado en este tema la frontera.
Por su parte Olga Sosa por ser Senadora trae reflector Nacional y es más conocida en el sur del Estado, lo cual no precisa nada pues aunque su nombre suena, siempre ha tenido conflictos de aceptación genuina con el electorado, entre sus arrebatos recientes con la prensa, y sus múltiples grabaciones de enfoque turístico y gastronómico del Estado se pierde la verdadera esencia de lo que debe ser su trabajo como Senadora, eso sin mencionar todos los presuntos temas delicados en los cuales su nombre se ha mencionado, por diversos medios y personas.
En el caso de Maki Ortiz tiene territorio y estructura propia en Reynosa, que dicho sea de paso es el padrón electoral más grande del Estado, fue Alcaldesa y ganó la reelección con cifras históricas, tiene experiencia en los tres niveles de gobierno lo cual le da experiencia política importante, por otra parte Olga Sosa y Carmen Lilia están alineadas directamente con el gobierno del Dr Américo Villarreal por ser de Morena, si este gobierno cierra con crisis les impactará directamente a ellas, en el caso de Maki por pertenecer al Verde Ecologista de México, Mantiene buena relación con la presidenta de México Claudia Sheinbaum.
A grandes rasgos estos pueden ser puntos que resaltar de cada una de ellas, como posibles candidatas a la gubernatura de Tamaulipas de darse las condiciones necesarias.
La primera gobernadora podría heredar tres grandes crisis : el agua, la inseguridad y la problemática con la aduana. La pelea por el agua con Texas y los agricultores, una frontera donde debe garantizar la seguridad en los cruces de los puentes, y una aduana que mueve miles de millones pero no alcanza para tapar baches. Ninguna de las tres se resuelve con discurso de género.
Gobernar con las presas en la frontera en niveles muy por debajo de lo óptimo, y el Tratado de Aguas de 1944 que tiene a Texas exigiendo pagos. Los distritos de riego de Matamoros y San Fernando ya amenazan con bloqueos. Al mismo tiempo, el Polo de Desarrollo en Altamira y otros grandes proyectos en Victoria piden agua para operar.
La pregunta incómoda: ¿A quién le va a cerrar la llave la primera gobernadora: a los campesinos o a los inversionistas del nearshoring?
Otra pregunta incómoda: sería:
¿Puede una gobernadora negociar con la Federación lo que no han podido seis gobernadores hombres: que la seguridad deje de ser nota negativa en la frontera?
La aduana a pesar de tener mucha recaudación, hay poca derrama.
Tamaulipas es líder en comercio exterior, pero Reynosa y Matamoros se inundan cada lluvia y el transporte público colapsó con la llegada de nuevas maquiladoras. El dinero pasa, no se queda.
El reto sería convencer a la Federación de que parte de lo que genera la aduana se invierta en las ciudades que sostienen la plataforma industrial.
De manera objetiva y en relación con el limitado resultado de su trabajo Olga Sosa no sería la figura óptima que encaje en la descripción para resolver tan grandes retos que se vienen para quien gobierne Tamaulipas.
El tema no es si una mujer puede gobernar o no Tamaulipas. Es si cualquier gobernante puede gobernarlo con estas tres crisis encima. Si llega una mujer en 2027, no será símbolo de avance si termina administrando el mismo caos; será símbolo si logra que el agua alcance, que los puentes no cierren y que el nearshoring no solo deje naves industriales, sino calles sin baches.
La capacidad y la experiencia son el elemento decisivo más allá del género de nuestro siguiente Gobernante.
Quienes decidan participar en la próxima contienda electoral deben separarse del cargo a decir de la presidenta Claudia Sheinbaum para trabajar abiertamente en territorio.
Hasta la próxima entrega, saludos cordiales desde el Averno.









