El turismo médico va mucho más allá de la salud, se convierte en un verdadero motor de desarrollo regional, dinamizando el turismo, creando empleos, atrayendo inversiones, impulsando la transferencia de conocimiento, fortaleciendo la infraestructura y generando un crecimiento inclusivo y sostenible, señaló Fabián Walters Arballo, presidente del Baja Health Cluster de Baja California, durante su visita a Tamaulipas.
De acuerdo con reportes recientes del sector, el mercado global de turismo médico se valoró en alrededor de 76 mil millones de dólares en 2025, con un crecimiento ascendente anualmente.
Explicó que este potencial solo se materializa plenamente cuando todos los actores de la cadena de valor colaboran de manera estratégica: clínicas y hospitales de excelencia, médicos especialistas, hoteles y centros de recuperación, agencias de turismo médico, operadores de transporte, farmacias y,m por supuesto, el apoyo del gobierno como se está dando en Tamaulipas.
Destacó que un paciente internacional genera un gasto mínimo diario de entre 250 y 300 dólares, solo en servicios médicos básicos.
Cuando se suma el hospedaje, transporte, gasolina o traslados, comidas, paseos turísticos y souvenirs, el gasto promedio por estancia se incrementa más, creando un impacto económico multiplicador en la región.
“Una consulta, medicamentos, comida y una noche de hotel ya representan una derrama significativa, y eso sin contar los gastos complementarios que dinamizan otros sectores”, explicó el especialista.
Reconoció que Tamaulipas avanza de forma sólida en su consolidación como destino de turismo médico, “Ya se están dando los primeros pasos fundamentados con la iniciativa de congregar a los actores clave de los sectores salud y turismo. La propuesta de formar un clúster médico es un gran avance”, señaló
Sin embargo, enfatizó que para alcanzar su máximo potencial es necesario organizarse mejor, que la iniciativa privada se alinee con dentistas, médicos especialistas y demás prestadores de servicios, y que se invite activamente a toda la cadena de valor: hoteleros, tour operadores, farmacias y empresas de transporte de pacientes a participar de manera coordinada, tal como se ha observado exitosamente en otros estados como Baja California.
El resultado de esta sinergia es un impacto multiplicador que no solo beneficia al sector salud y al turismo, sino a toda la economía local, generación de más empleos de calidad, mayor inversión, transferencia de conocimiento, fortalecimiento de la infraestructura y un crecimiento inclusivo y sostenible.
Cabe destacar que datos del sector destacan que México ya se posiciona como el segundo destino mundial de turismo médico, después de Tailandia, con alrededor de 1.4 millones de pacientes provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá en 2024, lo que representa una oportunidad estratégica para regiones fronterizas como Tamaulipas.









