Cd. Victoria, Tamaulipas.- La guerra sucia en contra de autoridades
mexicanas aumenta.
La nueva víctima es el Gobernador Américo Villarreal Anaya. Ya se
esperaba por su cercanía con la presidenta Sheinbaum y pieza relevante en
el proyecto de la 4T.
Lo de siempre: Operaciones mediáticas disfrazadas de increíbles
“investigaciones periodísticas”. El replicar de otros medios y redes como
juez y verdugo aun sabiendo que no hay pruebas.
Esta vez escogieron al medio Los Angeles Times para decir que el
ejecutivo tamaulipeco es investigado en los Estados Unidos por temas de
huachicoleo fiscal. Dicen que le quitaron la visa para viajar al lado
americano, y luego dicen que no ¿parte de la trama por aquello de las
demandas?.
Hay una escalada en que la derecha utiliza falsedades convertidas en
acusaciones esperando causar daño, aunque las pruebas jamás se
presenten. Todo con olor a calumnia. La verdad es lo que menos interesa.
Esperaban que la infamación viajara más rápido que cualquier
aclaración, sin embargo en Tamaulipas se dieron dos momentos para
refutar los infundios enderezados por el medio.
El vocero del Gobierno, Gerardo Algarín, salió a negar “categórica y
contundentemente” las afirmaciones publicadas, señalamientos falsos,
refirió, sin una prueba que respalde lo dicho.
Y, alrededor de las cuatro de la tarde (miércoles), el propio Gobernador
subió a sus cuentas de redes un video de 4.45 minutos en que hizo lo
propio: Aclarar con energía que lo publicado por LA Times son mentiras.
Esto debió sorprender al propio periódico y a los enemigos emboscados
que en México hicieron eco de la información inicial (seguían sosteniéndose
en su dicho).
Con voz firme dijo: “Hago un llamado respetuoso pero firme al diario que
publica estas afirmaciones, y a cualquier otro medio que las replica para que
acompañen sus señalamientos con las pruebas correspondientes”.
Con la frente en alto reiteró: “No existe ninguna acusación o
investigación en mi contra, y mi visa se encuentra vigente”.
El periódico gringo incluyó en su novela, junto a Américo, al Gobernador
de Sonora, Alfonso Durazo, pero este hizo una aclaración tímida y poco
contundente. AVA se fue al fondo, agarró el tema por los cuernos para que
en un futuro no se vuelvan a repetir señalamientos de prensa poco seria.
“Niego de manera categórica y absoluta las aseveraciones que dicho
medio pretende presentar como hechos. Se trata de señalamientos falsos,
tendenciosos y carentes de cualquier evidencia que lo respalde”, dijo
Villarreal.
Si tienen vergüenza, con seguridad los difamadores extranjeros y
nacionales que replicaron, no volverán a tocar el tema, relacionar a Villarreal
con presuntos grupos delictivos: “Rechazo categóricamente cualquier
insinuación o afirmación que pretenda vincularme con organizaciones
criminales o con actividades al margen de la Ley”.
Y para que nadie vuelva a dudar que tiene su visa gringa en orden,
aclaró a los enemigos: “Cuento con mi visa estadounidense vigente, no he
recibido notificación alguna de autoridad relacionada con cancelación o
procedimiento de cualquier naturaleza”.
Echó abajo narrativas que los emboscados han señalado
constantemente. No existe resolución, acusación, imputación, procedimiento
judicial ni comunicación algunas ni en México ni en Estados Unidos, que
sustenten los señalamientos contenidos en la nota de Los Angeles Times.
Se los acabó en menos de cinco minutos.
Si el reportero y redactor y la empresa tuvieran un poquito de ética,
deberían publicar un día después que todo fue mentira, que sus versiones
fueron novela, siguiendo el ejemplo de la periodista Janet Cooke quien, en
1981, renunció al Premio Pulitzer al remorderle la conciencia que lo que
escribió fueron mentiras inventadas en una novela propia.
Publicado en The Washington Post, escribió el artículo “Jimmy´s World”,
un reportaje en que marra la vida de un niño de ocho años adicto a la
heroína inducido por su madre. Cuando la policía y otros medios buscaron
al menor, encontraron que no existía, eran mentiras.
Cooke tuvo la dignidad y valentía de devolver el premio.
Por su parte Morena arropó al Gobernador y llamó al pueblo de
Tamaulipas “a no creer en calumnias” y a cerrar filas en torno a la verdad.
El comité estatal guinda fue más allá cuando, en un desplegado, dice
que Tamaulipas tiene memoria y sabe perfectamente quienes gobernaron
antes, los que “permitieron el saqueo de las instituciones y quiénes
construyeron redes de privilegios al amparo del poder”.
Y resumieron: Ante la calumnia, organización; ante la mentira, la
conciencia; ante los ataques, más transformación”.
La pregunta inevitable ¿qué sigue?. Si la intensidad de la guerra sucia
aumenta, veremos más “filtraciones”, más calumnias, documentos sin
firmas, expedientes incompletos y reportajes periodísticos disfrazados de
investigaciones.
Pareciera que los enemigos de la 4T trabajan bajo el principio de verdad
ilusoria de los nazis y su jefe de propaganda, Joseph Goebbels: Una
mentira repetida mil veces se convierte en verdad, lo cual es una
reverenda…









